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Archivo para julio, 2013

 

Si quieres regalarme algún cuadro de Antonio de Felipe, de los que están en la muestra de Diputación de Cádiz, elige el de la foto. Un velocista (¿Tyson Gay en el Mundial de Sevilla?) concentrado perdido, con el fondo de pantalla del Pac-Man, creo que la obra se llamaba 'Comerse el coco'. Homenaje a las víctimas de la tarrofagia, a los que pensamos de más (hasta derretir la idea primera y confundirla con todas sus mejores o peores versiones) mientras los bichitos se apresuran para comerte. A los que tememos, anticipamos, imaginamos de más, a veces desgracias que nunca llegan. Somos legión, no te borres ahora. Me gustaron varios cuadros, casi todos, son fáciles, pueriles, familiares, melancólicos, cercanos, todo eso que se resume en el manido término 'pop'. Los niños festejan la exposición, van buscando personajes de dibujos animados ocultos en casi todos y se descojonan al verlos. Los puretas, mientras, recordamos vinilos que tenemos o tuvimos porque ...Continuar leyendo

El que quiera viajar en el tiempo, que se siente a tomar algo en La Mallorquina, en la calle Real de La Isla de León.

Echas el culo abajo y caes como la inocente Alicia de Carroll, por un agujero que lleva a otro lugar, a otro momento, como varias décadas atrás.

Luego, todo va a compás, la pausa, las vitrinas, el surtido, el trato, la presentación, el lugar, las imágenes, las miradas tuyas y ajenas.

Lo probé otra vez hace unas semanas y funciona. Joder que si funciona. Si H. G. Wells levantara la cabeza, cabeza.

El que crea que esto de viajar en el tiempo es peyorativo es que no ha probado sus efectos psicotrópicos, sedantes y evocadores. Se lo pierde.

Líbreme el Señor de decirle a su altísima excelencia (¿qué tratamiento tiene?) lo que debe hacer ni enmendarle la plana. Yo que ni siquiera soy socio. Pero en vez de entenderlo como consejo, como rectificación, que acoja en su seno estas palabras como súplica y ruego. La próxima vez, en vez de expulsar a los mercaderes y fariseos del Templo, que eche a Templo de las cafeterías. Y ya de paso que eche también a Delta, a Mocay y a todas esas marcas txurretotsas de café que han usurpado, expandiéndose como chapapote, el sagrado espacio de los benditos nombres de Illy, hasta de Catunambú, Marcilla y Saimaza. Malditos costes, malditas promociones de distribución, el demonio siempre se disfraza de oferta y descuento. Nos queda el Brim y algún local resistente más. Pero cada vez es más difícil tomarse un café normal (este adjetivo entendido como "sin notas gustativas a calcetín recién usado"). Nosotros sí que estamos hechos unos notas. Aphoto: Cortesía de ...Continuar leyendo
Te largas unos días y al volver, sin consuelo. Sin tanto que necesitabas y nunca tendrás. Entre San Juan y Santa Ana, de forma paulatina, casi imperceptible, leve e incómodo como el pinchazo de una aguja, te ves sin Griñán. Sin su luz, sin su asombroso rendimiento gestor qué será de nosotros, huérfanos del que consiguió que esta tierra pusiera al día los números y aparcara las huecas palabras. Su adiós ha sido punzada mayor por anticipar la que sentiremos cuando se apague el otro faro que alumbra nuestro camino, el de ella, Nuestra Señora. Algún día llegará esa oscuridad. Se acerca. Menos mal que nos quedan los susanistas, que tienen un ratón con el copian y pegan lo que nadie quiere leer, sus cosas. Al volver a Cádiz, la ciudad sin, la ves llena de turistas sin rumbo, sin mucho que hacer, con tantos secretos sin aprovechar, con tanta playa sin cuidar (qué guarros somos, está todo peor que nunca, de roto y sucio, qué mal queremos lo único que tenemos ...Continuar leyendo