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Archivo para agosto, 2013

 

El asador/freidor de mi barrio (que triunfa y hace cosas de lo más decentes pese a sus peculiares horarios y normas) anuncia una cata. Bien está la cita pero dudo si el término es el adecuado, si no es otra de las muchas palabras y poses de las que se está abusando en esta indigesta fiebre gastronómica que nos asola. Entiendo que una cata define el acto ritual de "probar" algo que más o menos se desconoce, o distintos tipos de algún producto. Pero dar ese nombre al hecho de comer un trozo de empanada con un pelotazo de cerveza puede parecer grandilocuente. Aunque desde que todo el mundo usa la palabra "emplatar" cuando vuelca un bote de aceitunas ya puede esperarse cualquier cosa. Igual hubiera bastado con llamarlo degustación, oferta. Términos muy decentes ellos. Aunque puede que hayan preparado diez tipos de empanada y sea una señora cata. Habría que ir a salir de dudas. En cualquier caso, el precio parece atractivo. El local es un freidor/asador, nuevo, limpio, ...Continuar leyendo
El pamplina de la izquierda me tiene amenazado. "Como me saques en interné, como digas algo en tu mierda de blorfhfsg, como me pongas una foto en Feisbu, como me menciones en tuiste..." Es como Teófila, su idolesa y modelo personal absoluto, pero con 20 años menos, pelo canoso y más desagradable. Pues aquí estás, en internet. Posando en Chipiona (playa a la que es fiel como sevillano por excelencia) el pasado fin de semana. ¿Qué me vas a hacer? ¿En? ¿Enn? ¿Ennnnn? Aquí está una foto tuya, para que todo el mundo te reconozca, para desenmascararte y ponerte la cara colorada, para que ya estés en la malvada red de internet, en los informes de Obama, en boca de todos y que te despellejen como mereces, que te pongan como un trapo, cual bayeta vileda tras fregar el almuerzo de Navidad.                      P. S: ¿El de enmedio debe de tener una vida sexual brillante o es cosa ...Continuar leyendo
Como cuando íbamos a la farmacia a buscar alivio para un herpes genital. Digamos que esto le pasa a un "amigo". Puso el mingo, dio el numerito. 22 de junio, almuerza con niños y esposa en Mauro, en RealGastro 210 (o como se diga que nunca sé si lo escribo bien). Me dice que probó el mejor pescado que cató este verano, filetito de corvina sobre falso arroz que le deslumbró el paladar. También el divertido solomillo wellington al revés, los niños sus huevos rotos... Exquisitotutto. Un par de copas de un tinto, sin más. Todo vistoso, sabroso, magnífico, diferente y auténtico como marca la casa. Servido por una camarera muy joven, como de prácticas, toda colaboración, acierto, timidez y cortesía. Pero en este caso la parte gastro da igual. Mi "amigo" acabó, pagó, se levantó y le partió un rayo. Hacía calor, pero nada especial. De pronto, una milésima, esa sensación de millones de burbujas en la cabeza, el calor que sube y convierte en un horno de sudor helado ...Continuar leyendo
De todas las palabras que conocí en los bares y que puedo reproducir, recuerdo con cariño dos que ya se han abandonado: Tiznao: Es el término con el que mi abuelo me pedía los cafés claros en La Alhambra, donde ahora hay un despacho de congelados, en la Plaza, pegado a Le Poeme. Entonces no se estilaba lo de "manchado" ni, menos aún, ese horror de "leche manchada". Era un tiznao aunque es fácil imaginar que mi abuelo (chiclanero, pendenciero, superprotector, retaco, analfabeto y antiguo operario de Astilleros) convertía la "z" en una especie de "j" aspirada inapreciable. Un saludo sieso, masticado, y ni conversación, ni pollas. Entraba en La Alhambra, un golpecito, y decía "ponle al niño un tiznao". Y allí estaba yo, abrasándome con el vaso de Duralex, con toda la cara de una pelota de playa y los mofletes del mismo color, pelito Príncipe de Beckelar, con ocho años ya o así. Calladito. Soplando. Cualquiera decía nada. Bock (boc o bo): Esta palabra ha desaparecido cuando, ...Continuar leyendo

Cada día, cada servicio es peor, pero los precios no bajan. Pagamos más por menos. Vale que haya que envolverse los regalos, vale que tengas que llevar la bolsa al súper, vale que tengas que echarte la gasolina y llevarte el plato a la mesa, incluso recogerla por echar el cable al único currito del monobar.

Pero esta pérdida parece ya un exceso, vaya palo. Palote, casi.

Qué será de nosotros ahora. Eran cinco minutitos a la semana, o a la quincena, lo suficiente para comentar la jugada.

Pero ya, ni eso.

La sociedad de consumo está en absoluta decadencia. He aquí la prueba.

La primera impresión fue regular pero ni una más de esas en la semana corta como refugiados. La primera en la frente, y todas las demás en las sentrañitas. Final de junio. Conmemoraciones particulares varias, inicio de vacaciones, sensación de agotamiento y necesidad de pagar con una burda propina la deuda de tiempo con ellos. "Nos encerramos al aire libre, por ahí, onde sea, nosotros". WiFi, los cachorros y mendalerendi, sin ganas de ver a nadie, ni conocer, ni hacer más que improvisar pereza y vaguear con voluntad firme. Como manda la estrechez de moda, le dimos mil vueltas a precio y destino. Cada fuga parece la última. Hay que pensarla. Cerca, lejos, lo que te ahorras en la oferta te lo gastas en tren, avión o gasolina. Playa o piscina o verde, grande o chico. Y al final, instinto. "Vamos al hotelito ese de Zahora que tanto nos apetece, sin mirar más". Y fuimos, al Arohaz. Y nos plantamos con dudas. Nos parecía hotelito "de parejas", chiquito, ...Continuar leyendo
Es mentar "freidor" y se disparan los recuerdos. Todos tenemos uno en nuestra infancia. El nuevo de Plocia nos ha remitido a los de siempre, a los que ya estaban y a los que cerraron, que estarán siempre en la testa. En los comentarios se notaba que chocos y cazón contienen ácido melancoleico. Enrique (una vez me lo encontré en una cueva, y fue amabilísimo) manda esta preciosidad (su memoria, esa retórica publicitaria antigua...). Si haces doble clic sobre la foto, se amplía mucho. Es un anuncio con el mismo efecto que el cuadro aquel de los caballos salvajes galopando por la pradera que presidía todo salón. Es mirarlo y ya estamos en otro tiempo. Dice azzín: Hablando de freidores adjunto una publicidad del de La Palma del Hondillo, de 1918. Aunque hace tiempo que cerró, me trae recuerdos agradables. Era el más cercano a casa y allí comprábamos los churros por la mañana cuando había festejo, que entonces desayunar churritos era un lujo. ...Continuar leyendo