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Archivo para marzo, 2014

 

Esponjoso es una palabra que se creó para este bizcocho. Ya se disfrutaba con la yema del dedo acusador, hundiéndolo a ver si aquello podía ser tan mullido sin romperse. Al probarlo, se mantenía el asombro: sabor almendra nivel extremo, una versión de tarta de Santiago como no había probado nunca, jugosísima. Y la presentación, cómo la trajeron, mira, con su lazo rojo. Una dulzura. Una suerte vecinos así. Lo mejor de la amistad, a mano y a máquina, representado por un pastel, vulgo: durse artesano, casero y cocinero, de la casa, el arte sano y la cocina de Carmen, nada menos, la señora delegada del Gobierno. Me lo regaló la misma noche en la que recogí un pequeño premio del concurso de relatos. Que fuera, con su maromo, y que se molestara en llevarlo fue uno de los premios mayores de la velada. Hubo más, siempre con forma de gente que quiso estar y aparcó cualquier excusa. En fin, ahí van las fotos (amarillos son sus corazones) para que entiendas ...Continuar leyendo
Fue un domingo invernal luminoso y charlado, profesor y guapetón. Estábamos convocados por los Túbal, que amablemente nos llevan de excursión de vez en cuando. Y la de veces que nos avisan y no podemos. Y lo que aprendemos cuando sí. Era difícil evitar la euforia. En el aperitivo, ya con dos de vino en vena, con la vista perdida en colinas de olivar, en una balconada que remata unos salones nuevos, bellos y sobrios, sobre unos jardines, todo pintiparado para celebraciones y 'events', alguien preguntó como lamento o lamentó como pregunta: "Qué nos falta para ser la Toscana". Todos nos atropellamos para responder: "Nada, nada, nada". Estábamos en el Cortijo de Jara, allí en la inmensidad de la campiña que rodea Jerez, el Circuito a mano izquierda y to tieso cinco kilómetros hacia Gibalbín. Está bien señalizado. Allí, recorrido por las viñas que tanto enseñan, visita a los olivares de los que siempre se aprende. Con los hermanos García Angulo, ...Continuar leyendo
Me manda unas frases el amigo Tubi que me recuerdan a los caídos. No a todos ni a los antiguos (ya basta de melancolía que con Suárez hemos cubierto el cupo del año). Me refiero a los bares en los que fuimos felices, un rato siquiera, últimamente, hace tres semanas, tres meses, tres años como mucho. De pronto, vuelves a pasar y lo ves de cuerpo presente, con su baraja como corona y su esquela que reza "se alquila" o "se traspasa". Como a todos, me ha ocurrido mucho últimamente. Más. Demasiado. Y es un palo mayor de lo que pudiera creerse, es menos chascarrillo de lo que parece. Nosotros perdemos refugios placenteros o recuerdos. Pero alguien pierde ahorros, sueño, modo de vida, sueldo y esperanzas. Y los distribuidores, un cliente, y los transportistas, y la rueda sigue girando en sentido contrario, a nuestra calma. Me ha vuelto a pasar con La Cuchara, un diminuto bar de la calle Velázquez, en La Laguna. Una taberna minúscula en la que no caben ni diez personas, ...Continuar leyendo
Que cambian la hora, dicen. Entiendo -chafado- que se refieren a una. Yo tenía una caja de galletas, de lata dorada y con dibujos, llena de horas por cambiar pero me la voy a tener que tragar. Pensaba llevarla porque tiene dentro unas miles de horas que tengo sin usar, y las que ya no quiero, más todas esas que desfilan con desgana como páginas de revista en la consulta médica. Que cambian la hora, sólo una. Yo pensaba ir a la ventanilla para dejar todas las que tengo repetidas o averiadas, inservibles. Me salen 59.715 y pretendía, como el Corleone que siempre soñé ser, plantearle al del mostrador una oferta que no pudiera rechazar. "Te las dejo todas, con el celofán puesto, a cambio de 48 de las buenas, las de verdad. Son casi 60.000 las que le traigo, nuevas porque ni las toqué, sólo quería que pasaran pronto. Son las de trabajo, intendencia, mis labores y las de ella, tareas, pañales, vienen con sus fatigas y su vista perdida en el volante. También ...Continuar leyendo

Esto le gustó a María Jesús y me gusta horrores gustarle. Reincido a ver.

Lo he leído por encima y cambiaría la mitad. A ella, no.

“La única diferencia entre un capricho y el amor es que aquel es duradero”, de la factoría de citas de Oscar Wilde.

Mal día para hablar de primeros calores y primavera.  O cualquiera es bueno. Me repito como el ajo.

Últimamente, las palabras, el papel y los libros traen alegrías, presentes o prometidas, una detrás de otra. Dos de los primitos, hermanos, que mejor me acogieron y cuidaron en plena selva sevillana de Los Remedios (diez años ya que me fui, tremendo) dan a luz un libro, juntos, a cuatro manos, la semana que viene. Eva Díaz Pérez y José María Rondón (alias Padrino Búfalo) llegan a las estanterías con 'Semana Santa insólita. Delirios y visiones heterodoxas de la Semana Santa de Sevilla'. Lo publica Editorial Almuzara y por lo que les conozco, por lo que les llevo leído, merecerá mucho la pena incluso para los que sientan indiferencia por la presunta temática, para los que le dediquen ignorancia supina e incluso le tengan algo de gato. Entre estos me hallo, padre. La prosa que se gastan, lo distinto que miran y su capacidad para encontrar colores nuevos en la sombra de todas las figuras -también las de los pasos- y todas las tradiciones me dan la seguridad de que ...Continuar leyendo
Si eres uno de los miembros, escasos y avergonzados, de la secreta secta marrón te mostraré afecto con un secreto que agradecerás. Si eres de los que muere con el pan moreno e integral, con el azúcar de caña sin refinar (la blanca es venenito). Si eres de los que está hasta el perineo de explicar que te gusta porque sí, que te da la gana, sin más, estés o no a régimen, que lo prefieres de siempre y punto-pelota. Que te gusta hasta el 'Silueta'. Si estás hasta la rabadilla meridional de contar que tiene las mismas calorías que el blanco, que no es por eso, que te dejen en paz, que se vayan todos los que preguntan al carajo. Si a pesar de tanta incomprensión y cara rara al pedir azúcar moreno en los bares insistes con la dañada esperanza de que lo tengan (¡QUE NO CADUCA, COÑO!). Si mantienes tu amor secreto por la morenez del hidrato y el carbono pese a tanto rechazo social, te digo: Que te lo mereces. Panaíso no ha muerto. Los autores del mejor ...Continuar leyendo