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Archivo para agosto, 2014

 

Me atrevo a publicar, agradecido, la reseña que Antoniodlr envía como comentario. Sin pedirle permiso, por cierto. Disculpas. Conozco (afortunadamente) al autor, por tanto no es un anónimo. Mucho menos malintencionado. A efectos de este blorfhgsh como si hubiera ido yo, sólo que el texto está escrito bien, con ingenio, criterio, sencillez, brevedad y experiencia internacional. Además, la pongo con la tranquilidad de que si hay un empresario hostelero autocrítico y pendiente de lo suyo en Cádiz, es Raúl Cueto, así que sabrá entenderlo como ocasión para mejorar. Si no se lo dijeran, tardaría más en tener la opción. Ni yo ni Antonio ganamos ni perdemos nada exagerando, callando o mintiendo. Es el punto de vista de unos clientes en un día determinado, nunca dogma de fe. Por cierto, Tonio, normal que a tu hermana la llamen la chica si tiene 46 años, la mejor edad de todas las posibles. Los de 1968 nos conservamos pestacularmente, parece que tenemos 26, vamos patrás, ...Continuar leyendo
Una amiga especializada en repartir fuerza y alegría me lo recuerda. Y conviene atender a la casualidad. De las excursiones interurbanas más celebradas de las vacaciones, la que acabó en La Curiosidad de Mauro fue de las memorables. Tenía pendiente una deuda y pude saldarla. Mis txinorros y WiFi no merecían el recuerdo de aquel tío pálido y encorvado, desparramado en el suelo entre clientes, trabajadores y, finalmente, sanitarios abanicándole, tranquilizándole, atendiéndole. No fue nada. Una bajada de tensión estándar. O de azúcar. O un golpe de calor. Diez pruebas salieron luego bien y nunca volvió a repetirse ni por asomo. Un vahido. Pero quedaba ese regusto horrible y persistente que deja el vómito, la vergüenza propia tras llenar de miedo a los demás en vano. Tocó aquel día y tocó allí. Fue en mitad de la terraza de Mauro el 22 de Junio de 2013. Así que el 22 de junio de 2014 (los números y la superstición siempre van juntos) era gran ocasión ...Continuar leyendo
Hace un par de horas le dieron por muerto con esta apestosa prisa que arrasa internet. Pero -esto vale para todos- si no ha sido hoy, es cuestión de tiempo. Puede que sea mi primer recuerdo de Eurovisión, su guitarra girando, yo boquiabierto sentado en el suelo del casoplón de mi Tía Elena: ¡No se le cae! Soy de los miles que le disfrutó, que le agradece la frivolidad del mestizaje charnego y sudaca, calé y gringo, desenfadado siempre. Enfadarse es de torpes. Si hay que ordenar ejecuciones, se ordenan, que se encarguen los muchachos, pero prolonguemos este encuentro con humor, que no con sonrisas. Los guapos nos reímos por dentro. Lo único que hay que tomarse con seriedad es el vino, la beer, el café, algún licor. Y sólo durante los segundos que dura el trago, ni antes ni después. Una vez bebido, se abandona la severidad y volvemos a lo nuestro, la conversación vacía de trascendencia. Ojalá pudiéramos seguir, él y nosotros, siempre, estables dentro de la ...Continuar leyendo
- "¿Dime qué tal? Anda, prueba". Le acerca la cuchara haciendo un equilibrio aéreo exagerado. - "Riquísimo", murmura sin parar, saliendo de la cocina. - "¿Soso?". - "Qué va, maravilloso, de verdad", añade a la carrera. - "Parece que te cobran por palabras, como antes con los telegramas. Estírate con los adjetivos, guapa. Expláyate un poco, dame algún detalle para orientarme. Sobre todo, lo que esté mal. No me habrá salido salado..." Se para pero no se vuelve. - "Es una maravilla de sutileza y suavidad, con la fuerza justa. Es un gesto de cariño convertido en espontánea obra de arte. Bueno, de artesanía, por no exagerar, que hablamos de arte popular, al alcance de cualquiera que quiera, que sienta. Me entran ganas de llorar. Es emocionante. Cada cosa, cada parte está en su justa cantidad y has aprendido a echarlo en el momento exacto, todos con ternura. Si te soy muy sincera, me asombra que ahora, cuando nos apetece menos, que nos metemos en ensuciar ...Continuar leyendo
Muero (o lo finjo con siesta breve, traicionera) en las cafeterías con sillones de oreja (cabo) y sofalito. Quiso la casualidad que a lo largo de mis intercontinentales y transoceánicos viajes de estas vacaciones encontrara una bien surtida y equipada en el exótico Vejer. Un pueblo remoto, contrahecho, semiabandonado ahora, con establecimientos horribles, sucio y cutre del que nunca habrás oído hablar. Aún menos en los últimos meses. Pasa completamente desapercibido por la torpeza y la desconsideración de sus empresarios, vecinos y visitantes. El sitio se llama Chokolates. Tiene virtudes inmensas como estar a 20 metros de Valvatida, uno de nuestros sitios preferidérrimos para comer en questa terra. Es cafetería, tetería, chocolatería, con algo de pastelería, vinería y coctelería (todo acabado igual, una tontería). Ocupa el local donde estaba ubicado el mítico bareto El Altillo, alzado en pleno centro del corazón hundido y blanco del Vejer más cegador. ...Continuar leyendo
Por la presente comunicación se hace saber a la comunidad formada por los habitantes permanentes, frecuentes u efímeros de la capital gaditana o su fermosa Bahía y también a paseantes o viajeros, que las estaciones de servicio Repsol situadas en Avenida de Andalucía (la más cercana a las Puertas de Tierra, frente al inexistente edificio de Radio Juventud) y en Avenida Cayetano del Toro (la última antes de salir a Cortadura, enfrente de ese bellísimo edificio que es el Polideportivo&Piscina Ciudad de Cádiz) han sido sometidas a una completa remodelación reciente en su parte de tienda y mostrador. ¿A mí qué mimporta tamaña memez, pensará el más templado de los lectores? Eso creía yo, querido amigo de la madrugada, que era una obra sin más, hasta que entré en ambas estaciones de servicio, a pagar mi petróleo refinado. Allí me encontré, reluciente y coqueta, brillante, metálica y bianconera, una máquina de Nespresso. Entera. Encendida. Namenos. Con ...Continuar leyendo
Con vergüenza y autocrítica porque, como todos, con esta peste de la prisa, que nadie sabe quién nos pide ni para qué sirve, también me precipité en juzgar. Como si me correspondiera, como si manejásemos alguna información, algún indicio siquiera, más que nuestros prejuicios.  Ahora, como este articulista (de los mejores de la patria hispana per me) sólo veo sordidez. Gran columna dedicada al ciberpatio de vecinos acelerados, de verbo atropellado, en el que nos empeñamos en vivir. Los medios, en vez de intentar domar el chisme, la presunción de culpabilidades, lo preconcebido, se entregan a esta ciberturba, aterrados por la fuga de lectores, oyentes y espectadores. Éstos, empeñados en convertirse en pseudoperiodistas amateurs, en opinadores de todo a jornada completa, en fotógrafos descubridores de crímenes como aquel de 'La ventana indiscreta' pero equivocados casi siempre. Como si fueran deseables, admirables esos papeles. Nos lo tenemos que hacer ver. ...Continuar leyendo