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Archivo para enero, 2017

 

Por necesidades técnicas, puede que mañana no aparezca completo. Así que aquí va entero para quién esté interesado, que no creo. Yo no tenía ningún interés en opinar sobre algo que no me interesa pero de alguna forma hay que ganarse la vida. ----------------------------------------------------------- Quién de nosotros Los que tienen una preferencia, una afición cualquiera, la que sea, tienden a creer que todos la comparten. Como mínimo, que todos quisieran. De ahí, el entusiasmo por hablar de novedades, hallazgos y decepciones, alegrías y chascos. Es humano, es común, nos pasa a todos, con todo. Pero según se cumplen años y desengaños, resulta que cada cual asume sus limitaciones, su soledad. La afición al Carnaval del Falla (no confundir con afición al Carnaval) tiene una edad media muy baja. Es un sarampión juvenil, lejos del nivel de aburrimiento que supone el entendimiento. En su furor postadolescente (tengan 15 ó 65 años sus protagonistas) creen que ...Continuar leyendo
Conste que no le conozco pero tengo tres vínculos con él que provocan esa sonrisa mental, sin el menor gesto físico, que provocan los afectos compartidos: 1) Los dos tenemos la suerte de conocer a Rocío Vázquez. 2) Los dos tenemos la inmensa fortuna de habernos cruzado en la vida a José María Rondón León. 3) Los dos hemos ganado el mismo premio de relatos (el único para mí, él tiene una o dos jartás de galardones). Así que si alguien puede leer esto y, sobre todo, su novela por un simple recordatorio añadido, bien estaría. Con una sola persona que llegara a su libro por mí, ya estaría yo satisfecho. Con los tres lazos anudados me quedo en propiedad. Estoy dispuesto a compartirlos siempre que no me entere, que no lo vea. Hacedlo a mis espaldas curvas. ...Continuar leyendo
Arancha con Rencor (es su apodo en internet, que no una actitud o quizás las dos cosas) me telecuida con su sabia crueldad. Dice que este texto debiera ser una especie de lectura obligatoria para gaditanófilos y gaditanófobos en estos días. Y me pone el culo (o el ego, que huelen igual) inflado como los disfraces de la chirigota del Canijo, esos de foame. Para eso sirve internete, para hincharnos las venas. Dos, la de la vanidad o la de la ira. No sé si se refiere a llevarlo a los colegios. Espero que no. Bastante tengo con ser un pésimo ejemplo para dos niños. Ya me avergüenza bastante que ellos me vayan descubriendo costuras e incumplimientos, miserias y adicciones, las taras, melancolías y memeces en directo como para mostrárselas a sus amigos de clase en diferido. Mejor para unos pocos amigos adultos, si es que existen. Amigos, pocos. Y, entre ellos, adultos deben de ser los menos. Se acabó llamando 'Verbena' y le tengo cariño porque, gracias a un colegón llamado ...Continuar leyendo
Ya, ya, ya lo sé. Que si es una fantasía, que si ya es difícil pasarlo bien con uno enfrente, o al lado, o encima o debajo, qué te voy a contar de tener a dos. Que si no estamos ni para soportar un cumpleaños en el trabajo cómo vamos a ir a la ruta del bakalao... Ya me lo sé, tenéis razón. Ya sé que la imaginación se vuelve fastidio al llevarla a eso tan pringoso de la realidad y la práctica. Entiendo que no es fácil encontrar cómplices discretos y generosos. Pero darle vueltas es gratis y ya te pinta la necesaria sonrisa boba que aparece, sin palabras, cuando se piensa en algo feliz. Lo que te propongo es quedar de tres en tres. Ese es el número mágico de seres humanos para salir a disfrutar. Nadie puede concentrarse demasiado en uno sólo sin cometer una grosería con el restante. Y recorrer los bares también agrupándolos de tres en tres, montar triángulos con sitios que estén muy cerca. A menos de 5 minutos de paseo -qué vicio adictivo pasear-, unos ...Continuar leyendo
Cada vez me da más vergüenza recomendar. Con los años, crece. Menos mal que aquí fui yo el recomendado (una vez más). Gracias a los que me aconsejaron ver 'La mejor oferta'. La vi, a ciegas, no recordaba el año de estreno (luego supe que 2013), ni el director (luego supe que el eterno Tornatore), sólo sabía hace meses quién era el protagonista (el agrietado Geoffrey Rush). Los que me habían dicho, mucho y bueno, son gente que gasta elegancia natural en cada gesto simple, en cada palabra cotidiana, sin querer. Tanta, que ni me insinuaron de qué iba. Creo recordar que Marguerite, Antoniodlr y el amable dependiente del videoclub que, sin preguntarle nada -que casi nunca pregunto nada en ningún lado-, me soltó mientras tecleaba el DNI: "Si hubiera un incendio y sólo pudiera salvar una película de aquí, sacaba ésta". Se me abrieron los ojos como dos DVD. He conseguido verla sin prejuicios, sin información pero con expectativas (grandes sijasdeputa). Las ...Continuar leyendo