lobeli
Comparta esta web en la Red Social de Google

Qué alegría de vejez. Si tuviera 17 ó 22, con ese prurito de probar y hacerte el machito, igual caía. Pero con los años el estómago se reduce y la sensatez engorda. Hay que tener valor para meterse esto. Son ‘monodosis’ de whisky, o ron, o ginebra, que venden en algunas tiendas de conveniencia, bazares o barracas de Cádiz desde hace poco.

En plástico, teóricamente para ser ocultado con facilidad y poderlo introducir en estadios, conciertos o lugares donde no te lo permiten, aunque los botellines de Johnny Walker de severo luto colaban igual, doy fe. Digo yo que será un producto legal, que estará controlado por Consumo y Sanidad, aunque dudo mucho que sea Scotch Whisky que, a efectos legales, es una denominación de origen, una marca protegidísima con muchos criterios de calidad a superar para que te permitan usar tal nombre.

Ya sé que bebimos Dyc o algún licor de marca nunca vista antes ni después, ya sé que alguna barbaridad hemos hecho pero, al menos, venía en cristal, por favor, que parece un gotero.

Los medios, las formas, la dosis y la calidad también influyen en el fin. La cogorza por la cogorza… Bueno, esto último es igual un poco hipócrita y puritano porque todos hemos sido chavales pero qué menos que botellines. ¿Dónde quedó, como poco, la castiza petaca?

P.S: Me lo ha traido mi compi Tonio Muñoz de la Vega.

  1. Guillermo Mdv

    en septiembre 6th en 23:55

    He visto que también tienen brandy, vodka, ginebra y ron… No está mal. Por lo menos creo que detrás hay una empresa española, me fastidiaría que con los comas etílicos de la juventud española se forre un guiri…
    Ah, y el brandy no es de Jerez, ojo!!

  2. breezy

    en septiembre 8th en 1:13

    Disculpe Guillermo Mdv. En su comentario hay algún síntoma de ironía?. Me gustaría, por favor, que aclarase si es así o va con todas las de la ley. Sólo quería saber si lo había escrito antes o después de habérsele administrado tiamina, piridoxina, metadoxina o suero glucosado.

  3. Lovely

    en septiembre 8th en 10:22

    @ Guillermo

    (si estás en serio)
    No suelo discrepar contigo, pero lo haré. Me da igual que haya una empresa española o que sea canadiense. No me vale eso de que, ya que lo va a vender alguien, que sea de aquí. Me hace gracia ese discurso patriotero con la Cruzcampo, por ejemplo, me entran ganas de gritar en el bar cuando lo escucho “que la compró una empresa holandesa, que tiene de española lo mismo que Van Gogh”. Igual pasa aquí, por ahora, es española pero si la idea funciona y llega una multinacional…

    Así las cosas, lo que me importa es lo que hay dentro. Yo no soy muy milindri ni hiperhigiénico, pero te aseguro que ese plástico blanco moviéndose, opaco por las huellas dactilares… En fin. Y el contenido, sólo espero que se controle, si es legal y real Scotch como parece, muy bien, allá cada cual. Pero que las reglas del juego sean las mismas para cristal o plástico goteril. Igual para brandy, ron…

  4. Lovely

    en septiembre 8th en 10:38

    @ Breezy

    Yo, antes de que haya aclarado, ya me he lanzado. Igual he metido el patasso.

  5. Guillermo Mdv

    en septiembre 10th en 10:52

    Hombre, mi comentario iba con media tostá de ironía, y entera de patriotismo. El símil de la Cruzcampo no me sirve: podríamos entrar a debatir si las manos que hacen la Cruzcampo son sevillanas o tulipanes, pro no es el tema.
    En cuanto al producto en cuestión…avatar-blue, prefiero las monodosis a las sobredosis, y al auténtico timo, fraude, vergüenza y delito que es garrafón.
    Bueno, pues eso…

  6. breezy

    en septiembre 12th en 19:11

    Entendiéndose como patriotismo hacer apología de la borrachera juvenil hasta el coma etílico. Ignoro si es usted padre de familia con hijos en edad juvenil y si son esos los sabios consejos con los que los educa. “Niño, hay que mirar siempre la etiqueta cuando hagas botellón. Si es de España, al gaznate del tirón”.
    Lástima no ser el administrador del blog pues le tendría un ratito bueno en la nevera. Nada más que hasta que se le pasara la borrachera.
    Ves L’obeli como esto no pasa con los huevos con chorizo?.

  7. Lovely

    en septiembre 12th en 22:12

    @ Breezy

    Desde el respeto y la amistad que nos une a nosotros que ni nos hemos visto las caras (yo gano mucho si no se me ve la cara), te digo que creo que se te ha ido un poco la mano. Bien está que discrepes con Guillermo, que yo también, en parte, pero por lo que lo conozco (sus comentarios y su blog) y por amigos comunes, pongo la mano in the fire a que no es apólogo de nada txungo, bien al contrario, por vocación y profesión, por ser de las personas que más ama y conoce el vino de las que paran por aquí, aseguraría que es un convencido de la moderación. Amor por el vino y exceso casan fatal (maridan, en este caso). No lo quiere ni para él ni para nadie, menos aún para los chavales.
    Dicho lo cual, a mí sigue sin gustarme el gotero en cuestión, sobre todo, por la presentación de ese whisky (igual en ron o brandy). Respecto a su procedencia, no sé, tampoco cambia mi parecer, si algo no me gusta, me da igual su nacionalidad y si me gusta, también. Respecto a su calidad, bien es cierto que alguien podría decirnos a ti y a mí, a casi todos los que conocemos, aquello tan lírico de “peores cosas te habrás metido en la boca”. De chavales, todos cometemos excesos, yo sólo me limité a alegrarme de que este ya no me toque. Pero, no nos engañemos, he bebido grandes guarradas.
    Vamos a llevarnos bien que me da mala conciencia, que parece que con ese texto os he echado a discutir y este no es ciberlocal de polémicas, de porfías agrias. Es de reirse, de opinar desde la duda, el descreimiento. De chufleo y todo eso.

  8. Lovely

    en septiembre 12th en 22:17

    @ Guillermo

    Coincido en que el debate de patrias de los productos es muy complicado. Excepto la manzanilla en rama y dos o tres cosas más, lo muy comercial está ya en una maraña que no se sabe donde empieza ni acaba. Por eso mismo, no deberíamos usarlo ni para defender ni para atacar a un producto. A mí, esto no me gusta, me da igual que lo hagan en Conil o en Leverkusen. Más por presentación que por calidad, que no lo he probado y, ciertamente, me he jartado de Dyc en mis años mozos como para ponerme estupendo ahora.
    El argumento de monodosis-sobredosis, tampoco me sirve. Alguien, no tiene por qué ser un chaval, que se compre siete sobres de esos se arriesga a sobredosis por exceso de monodosis.
    Bueno, que tampoco tiene importancia, que me pareció un poco cochino el plástico todo ‘manuseado’, poco higiénico, demasiado de batalla, “es barato, escóndelo, llévatelo”, demasiadas facilidades. Si ya le pegábamos todos con 19 años sin necesidad de ponerlo tan sencillo, jodell.
    Saludos desde la discrepancia (que está entre Torrelodones y Alcañiz)