Conocí el sitio en aquellos primeros 90 en los que aún tiraba de visa y vigorito, demasiado deprisa, quizás por esa intución inconfesada de saber que tienen límite corto y añoranza larga. Me pareció un paraíso, aunque por entonces la alegría de esos viajes cortos, de descubrir cada fin de semana otro mundo a 70 kilómetros, lo contaminaba todo. Era difícil saber hasta dónde llegaba la euforia y hasta dónde el valor real de los sitios. Entiéndeme, según en qué momento, un cámping parecía el Ritz.
Pero hace poco, en marzo, volví, al este lugar ya sin derrochona tarjeta, lujuria ni clandestinidad, con reposo, flotadores, hijos y amigos, pensando cada billete. Gracias a su embajadora en Cádiz, Almu de Cántaro, me animé a volver. Y debe ser tan maravilloso el sitio que también ahora me volvió a parecer espléndido el restaurante, apañado y práctico hotel, sedante su piscinita e inabarcable el paisaje playero, para refugiarse hasta que la parca te llame por el altavoz.
Me recuerda aquellos tiempos y reconforta en estos. Me trae la imagen de su pregonera en Cádiz y por eso me alegro de verla en esta lista. Esta publicación es, de las de alcance nacional, la que más recuerdos tiene cada poco para esta provincia. Además, la firma uno de esos gurús que convierten cada palabra en ley. Son los diez mejores sitios para comer en España a la orilla del mar.
Aunque esto de las listas es un juego subjetivo, injusto, sesgado, siempre es una satisfacción compartir la opinión de alguién que la tiene muy grande, muy pesada. Puede que haya más sitios de Cádiz dignos de estar pero, desde luego, este jamás será indigno de aparecer.
Jamás, para mí, abarca desde 1990 hasta 2012.

en agosto 19th en 13:46
Aunque no venga a cuento sobre el post (muy bueno por cierto) no se si recuerdas que te pregunté la fecha de apertura del bebo los vientos (el cual como ya sabes está abierto). Pues bien, ayer intenté hacer una reserva para 6 (llamando a la 1 de la tarde) y me dicen que sólo hacen reservas para mínimo 10 personas… Vamos a las 9:30 y nos dicen que hasta las 23:30 mínimo y que no nos aseguran nada, la verdad que creo que el sistema de reservas debería pulirse un poco, así que lo intentaré en otra ocasión. Al final acabamos en el Manila, que más o menos entiendo que tiene lo mismo y volvimos a salir encantados. Saludos!