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La población planetaria se divide en los que odian los hoteles y los que los adoran.

Me ha tocado la segunda parte. Y como fan fatal de los hoteles, aunque ahora resulte provocación, aunque todos escupamos sapos por cuestiones económicas, financieras y políticas, hay algo que permanece inalterable para mí. Azaber: los alemanes son la mejor compañía que tenerse pueda cuando una persona viaja por placer. Ya sean vecinos de habitación, en el gigantesco comedor buffet, en la terraza, al ladito en el avión, en la piscina o en la playa. Desde que empecé a viajar en serio (?) con 14 años a Irlanda hasta la última escapada de hace semanas a El Fuerte de Conil, ningún paisaje humano contribuye más a la calma que verse rodeado de alemanes.

Me los he topado siempre en los hoteles de la provincia (mayores y menores, caros y baratos) o cada vez que he salido al extranjero. Siempre con un libro, siempre con niños que, de abundar en España, mandarían al paro a Supernanny de forma fulminante. Dudo que sea cosa mía, casualidades encadenadas, me ha pasado desde 1982 hasta ahora, en Canarias, en Cuba, Italia, Portugal, Rota o Los Caños de Meca.

Contra el tópico de su acento gutural, de su tono grave y paródicamente agresivo, siempre descubro que hablan en susurro. No recuerdo a ninguno gritar. Ceden el paso, jamás se cuelan. Aún no han perdido, como nosotros, la costumbre de saludar (siquiera con una sonrisa que supere la barrera del idioma) al que se cruzan en pasillos, ascensores o puertas.

Serán despreciables en otros aspectos (no lo sé, apenas me entero una mierda de todo lo de la deuda aunque para mí que es banqueros contra el resto y no cuestión de nacionalidades) pero yo siempre los quiero como compañeros de viaje.

Españoles, rusos e ingleses, para esto de compartir espacio vital relajante por unos días, sólo para esto, por favor, absténganse.

  1. Pier Paulo

    en agosto 14th en 14:52

    Ya sabía yo de su gran afición a la alemanitas. Un saludo.

  2. Lovely

    en agosto 14th en 22:30

    Para la amena temática que abordas, jamás hago distingos nacionales: Alemanitas, cubanas, al helénico modo, estilo galo… Ahí está el tío. Otra cosa es que esté la tía.

    Por cierto, qué poquito te queda para perderte en la patria chica de tu mujer ;)

  3. Enrique

    en agosto 15th en 0:21

    Absolutamente de acuerdo Herr Lovely. Y añado: me encanta como educan y cuidan a sus perros. Tanto que no es raro que, en su país, puedan entrar con ellos en supermercados y tiendas, incluso los he visto en restaurantes tranquilamente echados a los pies de sus dueños.

  4. Guillermo Mdv

    en agosto 16th en 12:48

    Yo, particularmente, más que de alemanas soy de teutonas…que es lo mismo pero no es igual!!
    Por lo visto – me informan – antes de salir de Alemania los clasifican en educados y maleducados. Los primeros vienen a Cádiz, y los segundos – solo con billete de ida – a Mallorca.
    Por cierto, los vinos de uva Riesling, de lo mejor…me lo dicen los educados.

  5. Guillermo Mdv

    en agosto 17th en 9:54

    ¿qué ha pasado con mi comentario sobre “los alemanes”…?
    No me puedo creer que no haya superado la moderación…

  6. Lovely

    en agosto 17th en 10:13

    @ Guillermo

    Respecto a las teutonas, no hay debate posible. ¿O sí? Porque tampoco a todos gusta, o no en todo momento, la generosidad mamaria. Hay quien prefiere las teutitas aliliputienses pero apuntando al infinito y más allá. Para gustos, tallas de blazier. Bueno, es otro debate.

    Respecto a este, espero por favor que nunca haya confusión en la salida y nos manden el envío mallorquín. Espero, igualmente, que tampoco nunca dejemos de ser un destino particular, exótico y algo caro. Puede que seamos más pobres, pero más felices. Ojalá nunca se convierta Cádiz en destino masivo de ese turismo de exceso de británicos y alemanes. De hecho esta entrada se me ocurrió porque Isabella de la Sicillia me la recordó, como tantas, y porque una compañera que hace Turismo en el periódico, Mercedes, me contó una vez que los turoperadores alemanes en Cádiz siempre preguntan a los hoteles de aquí si hay grupos de británicos alojados. Cuando les juran y le perjuran que no, cierran el trato para venir. Los que nos tocan aquí, por lo visto, quieren calma por encima de todo y temen los vapores etílicos de los ingleses como a belcebú.

    Ajolá y la virgen del Carmen. Más vale tiesos y tranquilos que unos euros a cualquier precio.

    Abratzo.

  7. Lovely

    en agosto 17th en 10:17

    @ Guillermo

    Disculpa. He aprobado este porque, si lo lee alguien más, me sirve para excusarme. Estoy de vacaciones y algunos días como ayer, tampoco todos, me voy de casa a la playa Visstoria o a casa de alguien o a Conil o a Empalmar (¿o era El Palmar?) bien temprano y llego con los ninios derrotado, y derrotados, más allá de las doce midnight. Lo que se dice jornadas eternas de orilla con almuerzo y cena, o estoy en chaleses de amigatxos donde ni hay ordenador ni lo esperan o no está bonito pedirlo. Total que estoy desconectado. Aunque reciba el aviso, que lo recibí, por correo de que hay un comentario pendiente, no tengo ordenador a mano hasta 12 o 24 horas después (later, dicen en las películas). Cuando trabaje de nuevo, desaparecerá la disfunción, cuando trabajo es raro que esté tres horas sin tener un ordenador delante y los apruebo más rápido. El 3 de septiembre, la moderación se agilizará, las vacaciones habrán fenicido.

    Cuento todo esto porque no es el primer comentario que se queda un día en limbo, me da apurillo, pero espero que entendáis que tengo un buen motivo: arrascarme el escroto.

    Pero cómo no iba yo a aprobarle a usted un comentario. Más que aprobar, entre notable alto y sobresaliente, siempre.

  8. Lovely

    en agosto 21st en 2:55

    @ Enrique

    Deustchland, Deustchland, über allen!!

  9. Isabella della Sicilia

    en agosto 22nd en 1:47

    Que en la piscina del Hotel Flamenco estén todos tan aplicados con sus libros y periódicos y seas tú y tu madre, generalmente amantes del silencio, las que rompan la calma, no tiene precio…

  10. Lovely

    en septiembre 5th en 9:48

    @ Isabella

    Yo no digo en lo demás, y que no haya excepciones, pero como compañeros de hotel, avión o playa, los que vienen aquí, claro, porque como decía Guillermo, sus compatriotas en algunos sitios de Baleares o Canarias…

  11. Vane

    en septiembre 19th en 23:59

    Que dice el Aleman, que normal que te gusten, que si el Fuerte Conil lo llenan de Spanisch people,
    que no queda ni una gamba pa ti en el buffet.

  12. Lovely

    en septiembre 20th en 23:52

    @ Vane

    No, dile que vamos a poner un buffet de codillo y pan negro para que esté contento. Será siessen