Cosas intrascendentes y pequeñas de la cosa esta de los bares y cafeses de Cádiz que luego se me olvidan. A ver:
.- Ya que hablábamos de templos del bocadillo, el Madueño, en la plaza Fragela (vulgo la del Teatro Falla) está en plena reforma. Gran lavado de cara a base de madera, toque rústico, look mesón. Me aseguran que siguen los mismos propietarios, que se mantiene la esencia y cambia la apariencia.
.- Uno de los bares de copas del Cádiz de entresiglos, de finales de los 90 y principios de lo que vino después, El Bazar Inglés, se convierte en Supermercado Día, junto con el local contiguo en Sagasta, que también fue cafetería (creo que Mónaco 2). Puede que sea un síntoma de lo que le sucede a esta ciudad, cada vez más tristona. Adiós a las barras noctámbulas, quizás la última que frecuenté a menudo, en el último tramo en el que aún hacía varias salidas semanales, con Pedro Boto allí. Donde había cubatas, ahora habrá lechugas y leche desnatada. Metáfora de todos nosotros y quizás de nuestro lugar, de la lírica a la prosa, de la canalla a los mandaos.
.- La Belle de Cadix ha abierto una encuesta por internet para preguntar ¿Cuál es el mejor sitio del casco antiguo para abrir una cafetería-pastelería de postín? Vamos, que están pidiendo consejo porque llevan años, como Pancracio, hablando de abrir en el centro. Si queréis opinar, bien, en su muro está la pregunta. Yo paso ya de darle vueltas a esa posibilidad porque al final, los mismos empresarios acaban mosqueándose, o acusándote de molestar o de inventar, cuando ellos mismos sacan el tema de que están a punto de abrir aquí o allí. A mí me gustan lo que hacen, si abren iré y si no…
.- El Marbella, veteranísimo bar de Fernández Ballesteros (la calle de Sur, El 33 y Show de Tapas, por ejemplo) cambia su carta de tapas entera. Me consta que Mof, amigo de las noches inolvidables de Cánovas del Castillo 44, que se encarga ahora del local, hijo del propietario de siempre, está luchando duro por convertir el relevo generacional en una ocasión para mejorar. Este local, grandote, con terraza en placita, tiene mucho prestigio entre un público talludo y algún rechazo entre los que son más jóvenes. Espero que mi amigacho tenga ocasión de mantener a los primeros y convencer a los segundos. Son muchos los sitios de siempre (Bahía en Canalejas, Casa Hidalgo en Catedral, Nueva Ola en San Juan de Dios…) que están intentando el cambio, con otra oferta unas veces. Otras con nueva estética. Siempre a través de la nueva generación. Algunos con éxito, aunque pocos lo han hecho tan espléndidamente como Las Nieves, en Vargas Ponce (Mendizábal), donde Carlos Hidalgo ha dado sin querer un master de cómo coger el negocio por el que luchó tu padre y, además de mantenerlo, mejorarlo, actualizarlo. Terracita toscana injertada en mitad de Cádiz. Pena de tráfico de coches, que si no sería ‘ferpecta’.
.- Antonio Reguera y Agustina. Sábado 13 de octubre. Sala Barabass (Muñoz Arenilla, en Cádiz capital, o lo que sea). A esto no hace falta ponerle nada más.
.- La Casa de las Cuatro Torres ofrece unas curiosas degustaciones. Creo que los viernes, creo que a partir de las 21.30 horas, creo que por 22 euros per cápita. Me mandaron la invitación y la perdí, ahora escribo de memoria. Mejor pasarse por allí a confirmar cara a cara, para evitar sustos y cancelaciones. Es un tapeo variado en distintas plantas del edificio. El sitio es una delicia. Parte del cátering (Hepburn) lo da Pablo Grosso, uno de los hosteleros con mayor y mejor club de fans en esta nuestra milenaria (no en euros) ciudad.
.- Mauro Barreiro (RealGastro 210, en Puerto Real) anuncia servicio de cátering a domicilio. Ya sé quién me va a ayudar a la fiesta (épica, megalómana, homérica) cuando me toque la Primitiva.
.- El Café de Levante se suma a la legión de locales que abren para ofrecer desayunos. Ha sucedido en sitios tan poco vinculados con la primera comida del día como Joselito y Arrocería La Pepa, pero son medio centenar más los que hasta hace un año no los daban y ahora sí. En el caso de Café de Levante, las dos palabras que forman su nombre le predestinaban. Es de los sitios que más me gustan en Cádiz desde la sobremesa hasta las claras del día siguiente, con un microclima particular, un ambiente que me fascina, aunque esté vacío, con lo chiquito que es. Si es capaz de mantener el mismo encanto por la mañana, será de los sitios más deliciosos para desayunar en este rincón del mundo.

en septiembre 25th en 11:14
Buenos días. Que me gustan las mijitas….
Estoy de acuerdo con Vd., Una pena y toda una declaración de intenciones, lo del local de Sagasta y esquina. Allí ya hubo un restaurante “La Posada de Herakles” hace mucho tiempo, tal vez un concepto adelantado en su tiempo para nuestra ciudad, ahora seguro tendría otra acogida. Sólo fuí dos veces: la primera excelente impresión y comida; la segunda, todo se vino abajo, de hecho unas semanas más tarde cerró. Todo un ejemplo de como es el “ciclo vital” de muchos negocios en Cádiz. También es prototípico, lo que le sucedió al local, pasar de un restaurante “con posibles”, al “Don Papa” creo que se llamaba, y donde podian hasta celebrarse cumpleaños de niños, creo recordar, si mi memoria no falla. Luego una sucesión de cierres y varias cafeterías. La última la recuerdo, que empezó muy bien para luego languidecer y cerrar hasta ahora. En cuanto al Bazar Inglés, más de lo mismo, muy buenos inicios (puede ser que sea poco objetivo, pero a mi me parecía todo muy bueno en esa época), para luego depresión y cierre… ahora la puntilla con el DIA, en fín todo muy de Cádiz.
Al menos, buenas noticias con la búsqueda de la Belle. A ver si junto con Pancracio y el nuevo Royaltie, se configura un “tridente” de buenos locales de cafetería, chocalatería y demás. Sitios hay, y algunos excepcionales. A ver si les acompaña la suerte y el dinero, esperando que algunos dueños/as desaprensivos no quieran ganar todo lo que no han podido en años, en unos meses.
Estoy de acuerdo con Vd. en cuanto a Las Nieves y Marbella. En cuanto al primero, que bueno sería que pudieran hacerse con el local justo en su frente, que fué en su momento bar y café, de los que tienen solera e historia. En cuanto a Marbella, si mantienen la calidad de tapas y mejoran el servicio, creo que lo lograran. Por mi parte eso espero.
Esto ya personal, no se me olvida el “jarabe” griego, que me traje en mi última visita. Sólo que el trabajo me ha mantenido atado, espero tener algo de tiempo ahora en estas fechas y le hago los honores correspondientes. Un fuerte abrazo.
en septiembre 26th en 12:02
@ Avenger
Qué alegría verte de regreso, vi que no escribías y me imaginé que estabas por esos mundos de Zeus. Estoy siendo más que descortés, ya llegando a la zona de ser un chufla. Ese jarabe griego no puee esperar más. Pongámonos de acuerdo por vía interna que tenemos que conversarnos esa botella y darnos un abrazo de una vez (flohito, sin aprovechar).