Gran compinche PH (positivo) me manda una pista graciosa ¡¡Gracias!!
Es un juego inocente, tontorrón como los entretenidos, que une nostalgia, mitología y ese truco tan universal e infalible de hacer listas. OJO, ES PARA FUTBOLEROS/CADISTAS (o en barbecho, como yo).
Me parece original, además, acaba en gastronomía y hostelería. Cachonda la idea de Raúl Cueto y la web que acoge la votación.
Ea, juega, juega. Aquí.
P.S: Al ver los resultados de la votación me cabrea que Lobos esté tan alto (me gustaba, fue la última figura que vimos, pero demasiado fugaz), que Pepe esté tan bajo (sólo podría estar tras Carvallo y Mago, quizás empatado con Kiko) y me alegra que Barla esté bien situado. Creo que fue centrocampista inteligente, con exquisito pase largo, que engrasaba el juego con una zurda de seda, lo más parecido a uno de estos centrocampistas modernos que vimos por aquí. Cuando volvió del Rayo y lo pusieron de mediocentro me fascinó durante una temporada. Persona discreta y centrada, además.
No sé qué hace Indio Vázquez en la lista. Y Jose González no lleva ni un voto aunque, filias y fobias al margen, fue un delantero-boya currante, práctico e infravalorado.
Como siempre, somos injustos con los viejos. Apenas queda quien vote por internet y viera jugar a Machicha, Mariana o Manolín Bueno. El tiempo es desventaja.

en octubre 6th en 0:50
Pues yo a parte de votar a los grandes favoritos he tenido un hueco para D. Ricardo Escobar e Ibáñez, y me falta por ahí un portero como Bonilla (nostalgia infantil).
Unos amigos de una peña cadista, Sulfuro Amarillo (con Vera Luque y Selu Piulestán entre otros) tenían una web, hoy en día desaparecida, y en ella votaban por el peor once de la historia del Cádiz. Unas risas, oiga. Menudos personajes, gran carga de guasa gaditana.
Más o menos quedó así la cosa:
Portero: Filipe (mención especial para Varvodic).
Defensas: Pellicer-Feliciano-Real-Ilic (mención especial para Ramón Terroba y Rossi).
Centrocampistas: Acosta-Zapatera-Dacosta-Quino (mención especial para Verasategui y Ljubojevic).
Delanteros: Peña-Sánchez Pose (mención especial para Jordao).
en octubre 6th en 13:12
Del repaso que has hecho, me falta el gran Mané, ídolo infantil hasta que llegó Mágico. Un tipo que aunaba la esencia del gaditanismo, tanto que ahora es camarero.
De los que no vi, mi tío no paraba de hablarme de Juanito Mariana, mi padre de Manolín Bueno y mi peluquero de Carvallo, así que soy fan absoluto de los tres, sin haberlos visto.
en octubre 6th en 13:18
Por cierto, del hombre que da título al montadito conservo tres anécdotas:
- Su novia vivía en el bloque al lado del mío. Un grupo de niños jugábamos en el portal de su casa y cuando lo veíamos venir nos poníamos a hacer filigranas por si se fijaba y nos llamaba para el Cádiz.
- En el estadio, en la preferencia, arriba de nuestro sitio se sentaba un hombre que cada vez que las cosas iban mal gritaba “Cambia a Barla”; “Quita a Barla”; “Qué malo eres Barla”. Incluso cuando las cosas no iban mal, Barla era el centro de sus críticas. Después nos enteramos que era compañero de trabajo del padre de Barla.
- Al poco de retirarse y conservando aún buena figura jugó con nosotros un partido de amigos en Bahía Sur. Con nosotros iba Barla y, aunque siempre ganábamos, esa vez perdimos con actuación especialmente chunga de Jose Manuel. Comprendí porque el Cádiz estaba en Segunda B.
en octubre 8th en 18:52
@ Juan
Sí que os tuvísteis que descohonar, incluso me he reido leyendo nada más que tu resumen, pero discrepo de algún nombre. Ramón Terroba y Berastegui eran bastante decentes como futbolistas, güevones todo lo que tu quieras, pero distinguían perfectamente un balón de un tetra-brik de zumo
en octubre 8th en 18:56
@ Partidario
Te confieso que Mané, que me parecía una versión chiquitita de Juan Gómez ‘Juanito’, no me volvía loco. Ni Juanito. De las pocas rarezas futbolísticas que tengo (junto a mi desprecio técnico por Cristiano Ronaldo) porque todos los grandes, los nuestros y los del mundo mundial, me han gustado como al que más.
en octubre 8th en 19:06
@ Partidario
Yo jugué un partido en la playa de Roche con Barla. Cuando estaba en el Cádiz. No se podía decir entonces, le sancionaban. Ya sí. Yo sólo recuerdo que tenía la sensación de que yo jugaba en Vespino y él era un talgo. Pasaba por al lado, con la pelota pegada al pie, izquierdo, claro, como un misil. La diferencia de un profesional jugando con gorditos, fumadores, seres normales, borrachuzos y todo eso…
Por lo demás, le tengo aprecio, no puedo decir que fuéramos amigos, pero era miembro de un grupo cercano al mío, el de Carlos Alarcón. Siempre me pareció tipo sereno, cabal, nada de estrellita, discreto, tímido y, aunque admito que lento para la banda (aunque de cerca pareciera un bólido) creo que era un centrocampista técnico más que correcto.