Respuestas que reconfortan, al que las da y a los demás. Sabiduría interrogante. Certezas en cuestión permanente. Disculparán ustedes la primera foto, este hombre carece de pudor (como todos los que escriben).
Merece la pena sobreponerse al impacto y paladear este texto que acompagna la imagen, digno de una otoñal mañana de domingo.

en octubre 24th en 0:03
¡No veas la foto! ¡Qué gran descubrimiento que he de agradecerte! (Y el texto, por supuesto)
en octubre 24th en 11:02
Tu capacidad para la lujuria no conoce límites
En serio, el texto es una preciosidad. Hacía tiempo que no leía de forma tan hermosa que los viajes y los recuerdos de otros placeres o disfrutes, tienen esa utilidad, eso de sacarlos para aliviarte una mañana cualquiera en un atasco, esperando en una consulta, camino a un trabajo lleno de problemas… Una preciosidad.