lobeli
Comparta esta web en la Red Social de Google

No sé si hay alguien ahí. Si no, lo escribo para leérmelo. Es que me vino una señal.

Que en la misma semana el disco duro se vaya a pique (vulgo, a por tabaco) y el médico te diga (tras leve susto/conveniente aviso) aquello “tú sabrás lo que haces” no puede ser casual. Y si lo es, conviene pensar que no, que tiene significado, ya se lo rebusco, que era un stop. Así que desde el pasado lunes, he parado. Aprovechando que arrancaba las vacaciones, una semanita sin ordenador (que empezó forzosa pero resultó placentera), sin redes ‘suciales’ ni blog ni prensa, ni nada. Alimentación cuidadérrima, natación sintonninada (10+12+12+14+14 largos, esto promete), siestas adrede, playa de 6 a 9, alcohol muuuy esporádico, tabaco mínimo (que ya es estupidez máxima)…

Y todavía quedan los amigos. Reencuentros en serie a partir de la settimana prossima.

Y entraba para pedir disculpas pero no sé a quién ni por qué. Bueno sí, a los que han dejado comentarios que aún debo responder. Que eso es cuestión de básica cortesía epistolar. Enseguida voy. Pero al margen de ese apurillo, la verdad es que me alegro de haber parado y que me ha sentado de maravilla (mira, mira, toca, toca…).

Digamos que ha llegado el momento de recordar normas fundamentales del estado del bienestar, así que me he tatuado en las meninges cosas como:

.- Duración e intensidad son incompatibles (¿se lo leí a Gala? Lo recuerdo mucho, infalible ley humana).

.- Qui va piano, va lontano.

.- La repetición es la peor enemiga del placer (que una buena cerveza helada viernes y sábado tiene mucha más gracia que cuatro al día deprisicorriendo. Aplícomelo a café, pitillo, grasas, dulces y casi todo. Que más vale poquito y bueno, con ritual, ensalzado, bien pensado).

Y va a durar, mucho más allá de las vacaciones. Omequejí. Qué tendrá que ver.

El lunes vuelvo al blog. Este fin de semana repasaré los enlaces, ordenaré entradas, limpiaré las persianas, repellaré las paredes del cuarto y cambiaré el romy. Si tienes alguna sugerencia (no vale pedir suicidio ni clausura) es buen momento.

Luego, empezamos a escribir dos o tres pamplinas al día, que apetece. Ajoláss que haya alguien al otro lado.

Si no, haré como que no me doy cuenta y seguiré. A ver si recupero aquel viejo tono ¿cómo era?

 

  1. David Suárez

    en agosto 4th en 10:14

    Deja el tabaco y sigue (?) con el sexo.

  2. Hank Moody

    en agosto 4th en 10:19

    “me gusta”. Me encanta. Disfrutar y cuidarse no están del todo contrapuestos…

    Pásalo bien, campeón.
    Abrazo fuerte, tipo teletubbie…

  3. manel

    en agosto 4th en 11:23

    Siempre pensé en las señales y las tuve en cuenta, y nunca me ha ido mal…
    Hay que poner de tu parte y seguir…
    Dale más todavia, si te indican aislar, aislate más…
    Pregúntate porque aquí y ahora. Cuestiónate a ti mismo. Siempre saldrás más fuerte.
    ¿Por qué beber tanto? ¿Por qué fumar tanto? ¿Para qué escribo, por qué uso e invento palabras ?
    ¿Qué pasaría si hubieras nacido a 300 km al redonda de Cádiz? En Tavira, Tánger, Gibraltar… ¿En qué idioma pensarías? ¿Cómo vivirías? ¿Acaso te harías las mismas preguntas?
    ¿Seguirias inventando palabras?

    Omequejí… Ajolass.

  4. Juan

    en agosto 4th en 12:06

    Relativismo, Sr. Loveli, relativismo. Perspectiva, buenas costumbres y mejores alimentos.

    Anoche presencié una gran bronca dialéctica entre un grupo de amigos que cenaban en una terracita, uno de ellos no paraba de mandar mensajes con el móvil y ante su obstinada actitud evasiva le conminaron a marcharse o soltar el dichoso aparatito. Me alegré (ya era hora pensé, ¡con tanta red social de los cohones!).

    Po no va el cabrón de mi médico y me dice que si a partir de los CUARENTA si cuando te levantas no te duele nada es que no estás vivo. Y lo peor es que va a llevar razón el /iouta/.

    PD.- Por fin terminé el comentario que se me marchaba cual camarón por el estero (el tercer intento es el bueno).

  5. amaya

    en agosto 4th en 19:38

    Vente con la family pa la playa de Conil

  6. Rosa

    en agosto 5th en 13:31

    Cuídate que no queremos llevarnos sustos, no trabajes tanto y disfruta de tu family que te lo mereces.

  7. Lovely

    en agosto 6th en 9:57

    @ David
    Estoy dejando el tabaco y me planteo lo de probar el sexo. He escuchado hablar mucho de él, quizás demasiado, creo que la gente dice más de lo que hace, lo usa como broma y charla más que pensarlo de veras pero en fin, con cuarentipico me ha llegado la edad de catarlo. Creo que me han puesto las expectativas muy altas aunque, para compensar, el otro día le escuché a un tal Roger Sterling que “siempre decepciona”. ¿Sexo? Suena bien, a instrumento musical. Ya te cuento.

  8. Lovely

    en agosto 6th en 10:06

    @ Hanky

    A mí sí que me gusta contar con amigos tan generosos y cabales como tú. Muchas gracias por lo que tú ya sabes.

    Efectivamente, creo que la “moderación” acerca bastante a la valoración, al disfrute premeditado de las cosas. Ahora tomo mucho menos de todo, lo que está por ver es que disfrute menos. Y en el esfuerzo, en el deporte, hay una satisfacción también que tenía olvidada. Estos días he recordado que la dejadez lleva a la sordidez. No es que viviera como Keith Richards, como dice una amiga, pero si no te cuidas un poco cada día, te descuidas. No hay punto medio. Tampoco me he quitado para siempre de nada. Solo que menos y mejor, poquito y bueno, en el momento, no eso de sin darte cuenta, de beber, comer y fumar sin conciencia, mientras piensas en otra cosa. Un poco de ¿esto qué es? ¿me apetece de veras? ¿mejor lo dejo para luego? Nada más que eso (nada menos). Abrazo XXXXL

  9. Lovely

    en agosto 6th en 10:12

    @ Manel

    Gracias por los ánimos y la sabiduría. Ya he probado a aislarme cuando me ha parecido y es estupendo. Solo hay que amordazar la vanidad, que es canija y manejable.
    Sí que está bien hacerse preguntas, rechazarse excusas y decirse verdades. Dejarlas dentro del vestuario pero tenerlas en cuenta.
    Tampoco creas que fumaba tanto (menos de un paquete al día, siempre) ni bebía (siempre había días seguidos en los que no me gustaba probar ni gota, solo agua). Ni tampoco escribo tanto. Eso sí, me gusta hacerlo, creo que para que me respondan, para buscar ideas y comentarios que no se me ocurren, o que me gusta recordar, o que incomodan pero alimentan.
    En eso de escribir y leer, ya no tengo remedio ni lo quiero, seguiré inventando pamplinas.

  10. Lovely

    en agosto 6th en 10:13

    @ Amaya

    Mano de santa

  11. Lovely

    en agosto 6th en 10:15

    @ Rosa
    Gracias por el cariño, partidaria. Ha sido algo pequeño, quizás una suerte. Y haré bastante para que no vuelva a repetirse, para encontrarme mejor y ser digno de las últimas palabras de tu comentario. Tampoco trabajo tanto ahora, creo que, además de lo físico y los hábitos, en todo caso pago lo que trabajé en exceso entre 2004 y 2010.
    Beso tu mano agradecido, así agachado como en las películas.

  12. ana

    en agosto 7th en 13:17

    Usted perdone, pero no se le está permitido dar sustos. Y menos para dejar o hacer lo que le apetezca. Que ya tenemos una edad, hombre, que en todos estos trienios algo habremos tenido que aprender. Normas basicas, sobre todo: saber parar, querer empezar, decir no, abrazar apretadamente y mandar a tomar por el recto proceder a lo que/quien haga falta. Lo demás sobra. Así la vida, si no más larga, creo que al menos será más satisfactoria.

  13. Lovely

    en agosto 7th en 14:23

    @ Ana

    En realidad ya estoy aplicando a rajatabla el medio decálogo que me mandas. Te haré caso. Siempre sale bien, como con cada peli, novela, blog o serie. Siempre aprendo, disfruto y me gusta. Sólo hay que seguir el brillo azul.

  14. Lovely

    en agosto 7th en 14:25

    @ Juan

    Gracias Johnny, por los consejos y por la perseverancia en el mensaje. Yo he escuchado una versión de los 40 que dice que “la felicidad es levantarte y que no te duela nada”. En realidad, voy a cuidarme mucho para poder darme pequeños placeres durante más años. Ese es el plan, aunque tampoco hay garantía de nada. Si te cuidas, nadie te garantiza que vaya bien. Si te descuidas, sí parece garantizado que compras más números para que te vaya mal. Aunque tampoco hay certeza. Conviene tenerlo en mente.