¿Es cosa mía o tres locales distintos se han llamado Massé en el Paseo Marítimo de Cádiz en menos de dos años?
El primero, que ahora es el discopú Babylonia. Un segundo, al que se mudó enseguida pero ya se llama Kanalla (creo) y el actual, recién abierto, amplio y lleno de mesas de billar, colindante con el mencionado en primer término. Massé, Massé y Massé. Curioso.
No digo que me parezca mal pero… ¿Es buena estrategia comercial? ¿No les repelen las mudanzas como a todo el mundo? ¿Tanto perjuicio hubiera sido cambiar el nombre?
Ellos sabrán, no soy cliente ni nada, es que me llama la atención. Qué lealtad a la marca.

en julio 9th en 18:08
Apreciado Lovely, por aquí sigo, sin hacer demasiado ruido y disfrutando de las novedades que nos anuncias. No toso ni carraspeo para no distraer a nadie. Solo era esto, un pequeño saludo para que sepas que mantengo mi promesa de fidelidad eterna.
en julio 9th en 18:18
Joder, Alfa, tienes un don de la oportunidad del que no eres consciente y te habrá dado grandes alegrías en la vida. Aunque lo hayas confundido con suerte. Es mi primer día al cargo del barco (ya patera), en plan intensivo, estoy peleado con la vida, anzzío las vacaciones y apareces para darme el alegrón de los que cumplen. Te recuerdo, Amanda, bueno, y a ti también, y a mi Fenicio Tripero que perdí en la mudanza. Dita sea. Qué bueno, porque a los discretos ni os veo, ni os oigo y claro, dudo, espero que quizás, pero sin certezas. ¿Las hay? Qué me enrollo con los nervios, como los niños chicos.
Últimamente, gente en la que confío me ha dicho que el blog está más agrio, mas aburrido, muy raro. Intentaré volver a lo de aquella vez. Digo yo que si una vez me salió, me saldrá.
Mientras, como dijo Chateaubriand: “¡Gracias, Pitxa!”.