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Piedra, placer, hoguera

De Pedro A. Cortés en LA VOZ (publicado el 15 de octubre de 2017)

Cuesta recordar que todo diamante fue una piedra o que Paul Newman y Sophia Loren fueron una vez sólo una célula. La naturaleza tiene una capacidad inmensa para ocultar su simple fuerza en bellas y sofisticadas formas, creadas siempre con elementos básicos. Pues me acordé con los platos de Cataria.

Del mar o el campo, con extrema selección y poco proceso, pero dificilísimo de cuadrar, pasan por el fuego y la piedra. Este memorable lugar logra convertir la brutalidad natural en sofisticación, en placer y sabores primitivos presentados de forma sublime. Alimentarse es una necesidad. Aquí hablamos de algo que va más allá de tal rutina y del hecho de llevarse algo a la boca. Es satisfacer un deseo inmemorial, disfrutar de la conexión telúrica, de esa parrilla como una cancha de baloncesto que hipnotiza primero la vista, a la entrada, y luego marca el paladar con una magia vieja que llega al plato, a la copa, el entorno y la compañía. A la salida.

parrilla-cataria
Cádiz tiene todos los ingredientes para alimentarnos. A veces, hay que poner empeño en encontrarlos. Aquí lo ponen. Le tenía ganas y acerté. Poco o nada cabe decir de la costa chiclanera, de La Barrosa, del respetuoso Novo Sancti Petri. Aún gana más con esta broma tan afortunada, un trocito del norte en el sur, en uno de los pocos hoteles de cinco estrellas con los que cuenta la provincia. El Iberostar Andalucía Playa acoge a Cataria, un asador de esencia vasca pero con los mejores productos de por aquí. Su oferta estrella es el pescado y, menos, las carnes sin caer en el compromiso forzado con la vaca retinta. Instalada la mesa de trabajo, magia y llamas en la misma terraza del restaurante, el comensal puede disfrutar del resultado del maestro parrillero antes de que llegue al plato el manjar señalado. La carta del Cataria, hermano pequeño de Elkano en Getaria (una estrella Michelín), es digna de la marca, amplia y centrada en el mar: ortiguillas, urta, acedías, besugo, bocinegro, borriquete, salmonetes, mero, atún o morena…Todo pasado por las brasas, como el pulpo de roca, los langostinos de Sanlúcar o el bogavante y la langosta.
Para abrir boca, aceite de oliva firme y un buen pan de campo, serrano y bien buscado, como acompañamiento de los platos, que se incluyen en el servicio por comensal. De entrante, ostiones de San Fernando abiertos al momento y templados a la brasas con suave escabeche marino. Tan largo nombre de plato se perdona porque fue es un goce sumergir la boca en las más limpias aguas atlánticas. Las que también nos regalan -de segundo entrante- los gambones a las brasas. De buen tamaño y en su punto exacto. Para los amantes del marisco, una voltereta inmóvil. Se cobran por unidad, me hubiera trajinado un kilo. Pero no es lo mismo comer que alimentarse.

Pescado Cataria

Por recomendación del camarero, disfrutamos de un marmitako de choco y atún. Plato de cuchara fina, elegante. Nada de gran cantidad, sí de mayor intensidad. Tersura deliciosa de sabores que reaparecen en la memoria. Terminamos con un cogote de corvinata que compartimos entre dos. Medio kilo de pescado blanco en su punto perfecto braseado, braceado. Todo acompañado de una manzanilla en rama de Sanlúcar y un Riesling, otro norte-sur que terminó de alegrar la noche. Por cierto, propuesta de vinos extensa y felizmente rebuscada, como la carta, pensada, cavilada: espumosos, blancos y tintos de gran nivel. Algo más breve en la selección de dulces, con predominio de Pedro Ximénez.

Me quedé con ganas de probar cómo tratan las carnes en la parrilla, especialmente la chuleta de vaca gallega, sin más, sólo a las llamas prodigiosas que maneja el gurú de la tribu. Pero confío en repetir. Sueño.

Pescado de Cataria en Chiclana
El servicio y las instalaciones, una sala diáfana y sencilla, animan a disfrutar. Hubo un apagón -afectó a toda la costa turística de Cádiz aquella noche- que impedía pagar con tarjeta. El apuro del personal, la búsqueda de soluciones durante muchos minutos, y las sonrisas pese al agobio convirtieron un problema en una muestra de profesionalidad .

Hermosa, romántica, terraza ensalzada por el mobiliario de forja y los jardines de corte clásico.

Valoración del crítico
Cocina 5/5
Atención 4/5
Ambiente 4/5
Nombre Cataria
Dirección Hotel Iberostar Andalucía Playa. Avenida Amilcar Barca, 14. Urb. Novo Sancti Petri, Chiclana. ()
Horario Lunes de 13:00 a 15:30 horas. Jueves de 20:00 a 23:30 horas. Viernes, sábado y domingo, de 13 a 15:30h y de 20:00 a 23:30 horas.
Teléfono 664150752
Terraza
  1. Un Devis

    en octubre 16th en 18:43

    Me ha puesto usted la envidia a flor de piel

  2. Lovely

    en noviembre 9th en 17:53

    Disculpe usted el retraso en aprobar el mensaje. Estoy un poco dejado con el bló (y con casi todo, gracias a Dior).

    Le advierto que me pareció espectacular, en materia prima, en elaboración sofisticada sin marcianadas dentro de la más elevada sencillez, pero que me costó parte de un cojón. De forma prevista, previsible, conveniente y merecida. Es decir, valor y precio estaban a la par. Pero que es para días señalaítos (de los que yo puedo permitirme uno, quizás dos, al año). Usted que tiene fondos repartidos por Paradise Papers de medio planeta, quizás pueda ir más veces.