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Motivos para volver con los ojos cerrados Firma: Antonia Meléndez. Publicada en Gurmé-La Voz, 12 de Agosto 2017 Andar soñando. Deambular de un sitio a otro con el único impulso del sueño. O perseguirlo. O dejarse atrapar. Simplemente dejarse llevar. Eso hice. Me dejé arrastrar (tampoco me resistí) hasta la plaza de Candelaria, en el casco antiguo de Cádiz. Ya tenía referencias, no les voy a engañar, pero como la apuesta me pareció arriesgada desde que me enteré de la apertura, no iba a pasar la oportunidad de visitar Sonámbulo. Ya disfruté de la cocina de proximidad y mercado, de verdad y placer, de Jesús Recio. Y de la atención de Tamara Cansino. Lo hice repetidamente en su primera criatura en las alturas de Vejer (Valvatida), así que en mi estreno en Sonámbulo iba un tanto predispuesta. Me encantó la sobria pero efectiva decoración y el sorprendente aprovechamiento del local, que ya conocía. Para mi sorpresa. Dudaba de que pudiera convertirse en un sitio ...Continuar leyendo
Son difíciles de definir. Sus rasgos comunes serían que suelen estar decorados en madera, con aspecto tradicional, como su cocina que suele estar basada en la carne y las chacinas, con la elaboración justa y gran importancia para la materia prima. Se les llama mesones y tienen un público amplio, fiel. Tanto que van y vienen las modas gastronómicas, las tendencias de cocinas internacionales, distintas formas de preparación, presentación o ración pero ellos siguen ahí, como los viejos barcos de madera que parecen algunos, resistentes al tiempo. Cuentan con algunas cartas infalibles: un buen jamón, un buen vino, un buen queso, una buena carne… ¿Quién puede con eso? Aquí van nueve de la Bahía de Cádiz pero deben ser más de cien los muy recomendables en la provincia. Por empezar a decir: Mesón de las Américas Mesón con raíces argentinas en el casco antiguo gaditano. Tras la última reforma a la que fue sometido hace ya un par de años ganó en comodidad y luminosidad, ...Continuar leyendo

Me alegra que una amiga (yo lo tenía por amigo pero los pseudónimos y los sentires son libérrimos) se inice en esto de la crónica/crítica/comentario gastronómico.

Aún más que el estreno sea con un sitio que no conozco y que me parece raro en este tipo de textos y espacios. Así me entran ganas y curiosidad. Que para eso sirven estas cosas y no para pontificar sobre nada o examinar a nadie.

Que sean muchos más.

Otero y los chiringuitos que dan tanto miedo en verano

 

Hace unas semanas, el medio en el que trabajo todavía publicaba un listado de "bares de barrio". Aquí lo tienes. Se supone que son lugares poco turísticos, nada vanguardistas, muy clásicos en forma y fondo de alacena, atestados e infalibles, celebrados por su entorno vecinal, sobre todo. Festejé mucho la presencia de varios, especialmente el Bar Bohemia, Bar Nono y La Primera Levantá, en Cádiz. Sin embargo, como suele suceder con esto de las listas tan de moda, siempre incompletas y subjetivas, me sobresaltaron más las ausencias. La de Er Beti, en El Puerto y dos de Cádiz que ahora detallo. No entendí la de El Rinconcito, en la calle Antonio Machado, allá en el ignoto barrio del Avecrem en Cádiz. Si la capital gaditana tiene algún templo inevitable e inexplicable del tapeo parroquial es este, por definición, antonomasia y jerarquía. Su carta a boli, su incomodidad acogedora, su amplia estrechez, sus fritos impecables de pescado, sus ensaladillas y pinchitos, sus bombitas... ...Continuar leyendo
Las modas, a menudo impulsadas por interesados sectores cuando no por marcas, tienden a recuperar costumbres antiguas rebautizadas y revestidas de modernidad. Se coge algo de toda la vida, se le pone nombre anglosajón y se le cambian dos detalles. Ya está, ya lo tienes. Uno de los muchos ejemplos recientes sería el "afterworking". Podría traducirse perfectamente como "tomar algo después de trabajar" y, por tanto, es tan antiguo como caminar, tan viejo como el viento. A finales de la pasada década, amparada por el miedo a gastar y los cambios de hábitos impulsados por la tecnología, esa tendencia creció. Cualquier excusa era buena para desahogarse del trabajo, salir de día y reducir las salidas nocturnas, cada vez menores. En ese entorno, dentro de esa manía por recuperar lo de siempre disfrazado de nuevo, crecieron las tabernas renovadas y recicladas, los tabancos revividos y los delicatessen adaptados que combinan lo mejor de varios mundos: producto exquisito a precio razonable ...Continuar leyendo
Los que te ponen una terraza en lo redondo de la casapuerta lo hacen por Cádiz, no por tratar de ganarse unos cuartos más. No te quedes con lo fácil. Los que sepultan calles y plazas en logotipos de cerveza, los que las llenan de mesas y sillas de plástico tienen como único fin garantizar que sus paisanos tengan un medio de vida en el futuro. Si extienden veladores desde la careta hasta el cerro del morro lo hacen para velar por su ciudad, por tu ciudad. El empleo siempre fue su desvelo. Los números lo demuestran. De empleo les vas a contar a ellos. No te engañes. Que no te engañen. Una vulva es una vulva y seis, media docena. Un pene es un pene y medio, una pena. El que abre un restaurante lo hace para dar lustre a la marcacádiz, para fomentar su cultura gastronómica y atraer turismo con una promoción impagable, impagada por todos nosotros al menos. Son los que luchan para que cada año venga otro millón más de personas que nos echen algunas monedas en el platillo antes ...Continuar leyendo