lobeli
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Gracias, pero muchas, al amable anónimo que me puso en la pista y a Big Tubi que me terminó de orientar. El viejo blog El Obélix de San Félix sobrevive en una asombrosa página con millones de archivos de seguridad. Alguien lo borró sin consultar, unos americanos lo custodiaron sin avisar. La verdad es que los contenidos me han parecido muy perecederos, extemporáneos: opiniones de bares que ya no existen, halagos a sitios que ahora me parecen un horror (o un error, ir), convocatorias de catas, inauguraciones... Pero me alegra mucho tenerlo a mano y a máquina. Fueron unos cuantos años de mucha diversión y amistad, que vienen a ser lo mismo. Mi primera colonia, mi primera canción, mi primer blog, chispas. Me regaló aquello a unos cuantos seresumanos que todavía me acompañan. Santa Paciencia la suya. Iré viendo qué entradas se pueden recuperar. Esta nésdota pacogandiana, por ejemplo. Por cierto, que www.archive.org igual os sirve para muchas cosas útiles, que os ...Continuar leyendo
Todos los que somos futboleros soñamos, en silencio, compartir el ritual con nuestros hijos si los tenemos. Los nervios de una final, las bromas por un gol o un fallo asombrosos, los pronósticos, la confortable comodidad de una conversación insignificante y sobreactuada para que parezca importante por pura diversión. Ir al partido, el bocadillo, el consuelo mutuo tras otra derrota, el abrazo en la grada, las comparaciones, los debates ridículos, los jugadores favoritos y los odiados. Todo mentira, desde lejos, pan de circo que ni calienta ni alimenta. En el paquete de la imaginación esa viene también que, igual, el crío juega. Mejor que su padre, lo suficiente para divertirse, para querer jugar más y más. Lo llevarás a un equipo, sufrirás desde la grada sin abrir la boca, con algún aplauso en todo caso. Disfrutará en primera persona, sobre la pista sagrada, sobre el campo de los elegidos, esa tensión inventada, inservible, que tanto añoramos los que jugamos alguna ...Continuar leyendo
En todo esto hay mucho de aquello. Pero no sé lo que es. Cada vez que escucho a uno explicarse o argumentar -aunque ya no se lleva mucho porque precisa tiempo y nadie lo tiene ahora- siempre me parece ver añoranza, nostalgia por lo que no pudo ser y, de hecho, nunca fue. Estamos todos intentando explicarnos cómo hemos podido caer tan bajo, qué nos pasa, a qué tanto miedo, por qué tan cabreados, en qué momento decidimos todos que nos robaron tanto a tantos, de qué queremos vengarnos, a dónde queremos regresar exactamente. ¿Qué pasado glorioso añora ese imaginario y manido granjero de Michigan si lleva toda la vida cagando en una lata de melocotones? ¿Quién le va a comprar un retrete de porcelana, un multimillonario? ¿Qué Cádiz naviero y marinero, industrial, lloramos tanto? ¿Qué revolución fue aquella sin muertos o decadencia burocrática que todos tienen en sus plegarias paganas? ¿Qué inteligencia fue la que alcanzó a todos en un barrio cosmopolita perfecto ...Continuar leyendo
Con un libro publicado, digo. Por si quieres regalarlo. Por si puede ser un obsequio de estas fechas para alguien al que pudiera interesarle, divertirle. Si es así, ponte en contacto conmigo, a través de un comentario aquí (no lo publico si así se me indica) o por privado en redes. O por un correo electrónico común. Me da igual vender más o menos libros en cuanto a perras. Pero me alegraría que alguien más pueda, y sobre todo quiera, leerlo. Entiendo que sigue en las librerías de Cádiz. Llegué a verlo en Las Libreras, Plastilina, Manuel de Falla, Quorum, La Clandestina... Mis hijos iban haciéndole fotos en los escaparates y su ilusión multiplicaba la mía, también infantil. También está en la tienda virtual de la editorial Cazador de Ratas, y en Amazon. Pero este libro es personal, aunque transferible. Es algo entre amigos, vecinos y conocidos, al por menor, de menudeo y casapuerta, así que no tengo ningún problema en acercártelo. De veras. Voy en moto. Si estás ...Continuar leyendo
Hace un tiempo que los bares cada vez me gustan menos. Eso también se me pasó. Eso también pasará. Siempre corres el riesgo de sentirte a gusto en uno y olvidar que para ellos, para tantos, son un negocio, un puesto de trabajo, una lucha miserable. Como todos hacemos en todas, con las nuestras, vale todo. Cansa regalar aprecio a quien busca dinero, echarle cuento al que sólo sabe de cuentas, llegar con calma a un refugio y soportar a los que lo toman por trinchera, allí donde todos están cansados, malpagados, viciados. Encima, ahora, peor. Con la gastromoda que pinta a cocineros y cantineros como celebridades o autoridades. La mayoría de bares de Cádiz son el reino de la desconfianza mutua, el rasgo más identificable de la civilización gaditana (risas). Además de propietarios, encargados cargantes y trabajadores, siempre corres el peligro de encontrarte a alguien, a quien sea, en el insondable apartado de los clientes, con lo desagradable que es eso. Como los taxistas, ...Continuar leyendo
Estuve hace poco, por primera vez, creo. Con los pueblos de la provincia de Cádiz me pasa como con algunos largometrajes antiguos. Que no sé si nunca los vi o fue tan de niño que no lo recuerdo bien. Lo mejor, en ambos casos, para resolver la duda es volver. Varias veces a poder ser. En Setenil no había estado nunca, eso seguro. Ahora me queda la duda de Alcalá del Valle y Jimena. En todos los demás, 41 y casi todas sus pedanías, he estado al menos una vez. Bueno, entre una y una jartá de veces. Incluyendo Gibraltar, no vaya a ser que esto lo lea un ministro en fruiciones y le dé un síncope patriótico que le mande a la vera de su ángel de la guarda. Asombroso me pareció Setenil y más vivo y coqueto de lo que esperaba, preparado, animado, agradable, con muchos apartamentos turísticos bien ubicados (son como los jaramagos, crecen por todas partes). Y menos pequeño de lo que pensaba. E inclinado hasta dar vértigo en el estómago. Pasé miedo con el coche en un par ...Continuar leyendo